El médico y la muerte (I)

Jorge Thierer

Ésta no será una exposición muy científica, y probablemente sea la que más me haya costado preparar.*

Desde que era muy pequeño me interesó mucho el tema de la muerte, estaba muy centrado en el tema de la muerte. Tenía cinco, seis años y hacía cuentas: cuánto iba a vivir mi papá, cuánto iba a vivir mi mamá (un obsesivo ya de pequeño), cuánto iba a vivir yo!  Lo cierto es que en general vemos a la muerte en forma negativa, pero la idea de la muerte, el concepto, tiene mucho que ver con el desarrollo de todos nosotros como personas y con el desarrollo del hombre. Y tiene que ver sin duda con el principio de la cultura;  por eso se me ocurrió entonces que la frase podría ser “en el principio fue la muerte”.

Nosotros somos hombres y algunas cosas nos diferencian de los animales. ¿Cuáles son esas diferencias? Aparentemente pensamos, aparentemente tenemos lenguaje, aparentemente tenemos utensilios que son externos a nosotros. Eso nos diferencia de los animales. Pero también nos diferencia de los animales el hecho de que somos concientes de que nos vamos a morir y de hecho nos autodenominamos mortales. Asi que desde “Oid mortales…”, y para atrás, sabemos todo el tiempo que  vamos a morir, y la conciencia de la muerte determina muchos de nuestros actos. ¿Nos diferenciamos de los animales? Sí. Uno puede decir, ¿saben algunos animales que  van a morir? Es un tema de discusión: tal vez una mosca no sabe que va a morir, pero probablemente algunos animales un poco más evolucionados tengan una cierta conciencia de muerte. Un tema interesante es que, indudablemente, frente al peligro, el animal escapa, se protege. De alguna manera algo le avisa que, si se quiere, su vida corre peligro. Este tipo de respuesta, como sabemos, es una respuesta instintiva. Veamos el caso de los elefantes. Ellos parecen ser más conscientes de su muerte. De hecho se habla del cementerio de los elefantes (más allá de la cancha de Colón). El cementerio de los elefantes es el lugaral que van los elefantes cuando saben que van a morir. Cuando un elefante sabe o siente que va a morir busca la compañía de otro elefante. Son dos los elefantes que emprenden el camino. Y caminan, caminan, caminan hasta que llegan a un lugar determinado, en el que no sabemos por qué, el elefante que va a morir empieza a darvueltas en redondo. A ese lugarel elefante acompañante no entra. No lo pisa. Y cuando el muriente termina de darvueltas en redondo y eligió que ése es el lugar, el que lo acompañó se vuelve. Y el que iba a morir, muere. Uno piensa: ¡qué notable! ¿Cómo? ¿El elefante tiene entonces conciencia de que va a morir? Y sin embargo, parece que de cualquier manera hay una diferencia entre esa “conciencia”, entre comillas, de la muerte que tiene el elefante y la conciencia de la muerte que tenemos nosotros los humanos, y es que todos los elefantes responden igual. De manera que pareciera que, en cierta manera, hay algo específico, hay algo propio dela especie. El elefante hace siempre lo mismo. En cambio, nuestra manera de encararla muerte, para cada uno de nosotros, es absolutamente personal y diferente.

Me parece que es interesante pensarentonces en cómo enfrenta el hombre primitivo, en el curso de la evolución, cuando se hace consciente de que va a morir, la idea de su propia muerte; cómo la enfrenta. Inicialmente, el hombre primitivo no menciona la muerte, no la nombra. Para el hombre primitivo la muerte es un viaje, un sueño, un accidente, una enfermedad, hasta un nacimiento. Pero no hay al principio palabra para decir Muerte. La forma de acercarse a la muerte es metafórica. Al hombre primitivo lo aterra la descomposición del cadáver,la putrefacción. Notanto la muerte como el hecho de que el cadáver se descomponga. Porque cuando el cadáver se descompone es que el hombre se hace consciente de su pérdida de individualidad. Eso que ha muerto además se está descomponiendo, y el hombre tiene que ocultarlo. Tiene que negarlo. De manera que frente a la evidencia de la muerte, el hombre empieza a tapar el rostro del que ha muerto con piedras. Oculta el cadáver. El hombre primitivo niega la muerte, la niega una y otra vez. Y busca que el cadáver desaparezca, pero no que desaparezca del todo. Evita la putrefacción. Entonces practica el canibalismo, practica la incineración, practica la cremación, o entierra, para no ver que el cadáver se descompone.

El hombre primitivo vuelve a negar la muerte cuando genera la idea del doble: el hombre no muere, porque queda un doble. Ese doble recibe un tratamiento como el de los vivos, y de hecho para el hombre primitivo muertos y vivos coexisten todo el tiempo y puede ser entonces que en una noche oscura se encuentre con alguien y le pregunte si es vivo o muerto. Y ese que ha muerto, pero que en realidad va a hacer un viaje, el viaje del doble hacia el reino de los muertos, tiene utensilios, y está vestido, y recibe comida y no es tratado entonces como un muerto. De alguna manera el doble niega la idea de la muerte: hay otro que es igual a mí y aunque yo haya muerto, va a seguir haciendo un camino. Hasta tal punto el hombre primitivo niega la idea de la muerte que incluso las palabras que utiliza son significativas. La palabra cementerio viene del griego y significa “dormitorio”. En el origen de la palabra cementerio está: yo me acuesto, yo me acuesto y duermo. De manera entonces, que incluso el cementerio no es un lugardonde haya muertos, hay dobles. Hay dobles que están soñando, que están durmiendo y que prosiguen su vida. Y frente a esta idea del doble hay otra, la idea de la resurrección, la idea del renacimiento. El hombre primitivo entonces, a veces cree en el doble, a veces cree en la posibilidad de renacer; pero de cualquier manera la muerte sigue siendo algo  lejano, algo que no se puede nombrary no se puede aceptar.

El hombre va evolucionando y pasa de civilización de cazadores a civilización de plantadores. Y cuando se establece en un lugar, empieza a vincularse más con la naturaleza que lo rodea  y la idea de la muerte va cambiando. Para las civilizaciones de los cazadores la muerte es siempre un asesinato, sus dioses matan y mueren. Eso tiene que ver con que el hombre se alimenta matando animales. Cuando el hombre se establece y pasa de ser cazador a ser plantador, es cuando la idea de la muerte empieza a cambiar, porque se admite que hay un ciclo vital, que hay un ciclo en la naturaleza y que en el lugardonde algo se entierra después puede crecer un árbol. De manera entonces que la muerte, que hasta ese momento era negada, se transforma de alguna manera en un símbolo de fecundidad. Va a haber fecundidad porque hay muertos. Y son muchas las leyendas y los mitos de diferentes pueblos, donde esta idea de “los árboles que nacen de la sangre derramada por… (sin ir más lejos, el ceibo para nosotros), tienen un sentido.

El hombre empieza a aceptarla idea de la muerte. Paralelamente, empieza a fundarciudades, y con las ciudades empiezan a aparecer las clases sociales. Resulta entonces que ya no todos los dobles son iguales. Algunos dobles son más importantes que otros: los dobles de los reyes, los dobles de los dignatarios, son más importantes que los dobles de la gente del común. Y esos dobles resultan el germen de los “dioses primitivos”. El hombre entierra sus muertos, no todos los muertos son iguales, no todos los dobles son iguales. Y muchas veces entierra a sus muertos en posición fetal, porque el hombre vuelve a la tierra y la tierra esla madre. Laidea entonces de la caverna, la gruta e incluso la tumba empieza a cobrarotro significado. No ya solamente para ocultarla muerte, como al principio, sino como una forma de establecer el retorno del hombre a su madre, y diría que desde entonces todo puede renacer. A la idea de los dioses, con el tiempo, sigue la idea del alma. La idea del alma es una idea posterior, la idea de que dentro de cada uno hay algo que es incorruptible, que no es un doble (porque el doble éramos nosotros mismos) sino que es una parte de nosotros, que al principio parecía tener naturaleza material pero después no. Y los dioses primitivos van desapareciendo, y más adelante está la idea de la posible salvación.

Interesaría señalarla relación que tiene la muerte con algunos hechos fundamentales de la cultura. La muerte sin duda tiene que ver con el surgimiento de la religión. Toda religión es religión porque nos promete un después, algún tipo de después, individual o social. Pero no podemos pensar en la idea de la religión si olvidamos que la religión surge como una forma de respuesta del hombre frente a la muerte.  El siguiente punto es que la muerte, sin duda, tiene que ver con elarte. Entre las manifestacionesartísticas más antiguas del ser humano están las que se encuentran en tumbas, en la vestimenta de los muertos enterrados, en todo aquello que acompañaba al muerto. Y sin duda, y esto quizás tiene más que ver con nosotros, la muerte tiene que ver con la medicina. ¿Qué es la medicina finalmente sino la idea de posponer la muerte, de lucharcontra la muerte (y aún cuando la muerte fuera solamente una enfermedad)? ¿Qué es la medicina sino la idea de poder curaresa enfermedad, y de aplazarla muerte? Si el hombre en el Neolítico vivía treinta años y ahora vive ochenta, sigue deseando no morirse. Un tema interesante es el del patrono de todos nosotros, Esculapio. Si ustedes recuerdan el mito,  Esculapio es el hijo de Apolo; nace en situación un poco turbia y es dejado bajo el cuidado del centauro Quirón que le enseña elarte de curara la gente. Y Esculapio cura y cura y cura, pero se excede: Esculapio resucita muertos. Esculapio empieza aarrancargente del infierno, del Hades. Y eso es lo que motiva la queja, de manera que finalmente Zeus lo mata, fulminándolo con un rayo. Porque la medicina parece tener un límite, y quizás no debamos resucitarmuertos. Y Apolo llora por la muerte de Esculapio, y entonces Zeus de algún modo lo compensa y transforma a Esculapio en una constelación.

A mí,  para terminar, me gustaría recordar que cuando era chico, en la biblioteca de mis padres había dos libros, que por casualidad estaban uno al lado del otro. Eran los dos de Editorial Mirasol, una editorial de libros chiquititos, que los más viejos recordarán.  Había dos libros uno junto al otro, y a mí siempre esa pareja me llamó la atención. Uno se llamaba “El hombre no quiere morir”, era una novela. Y el que estaba al lado era: “Todos los hombres son mortales”. Entonces, desde chiquitito!, asistí a esa contradicción permanente entre lo que queremos y lo que es.

Para terminar quisiera traer a colación un fragmento muy breve de Netzahualcoyotl, un poeta azteca, que decía:

 

Estoy embriagado, lloro, me aflijo,
Pienso, digo,
En mi interior lo encuentro:
Si yo nunca muriera,
Si nunca desapareciera.
Allí donde no hay muerte,
Allí donde ella es conquista,
Que allá vaya yo…
Si yo nunca muriera,
Si yo nunca desapareciera.

* Adaptación de la presentación en la Mesa El Médico y la Muerte, en el XXXIV Congreso Argentino de Cardiología

5 Respuestas a “El médico y la muerte (I)

  1. eduardo gimenez de paz

    Jorge escucharte o leerte , sea de Medicina o de un tema como el que tratas es siempre una fuente de enorme placer .
    Abrazo
    Eduardo

  2. Estimado Thierer,
    Maravilloso tu manuscrito.
    Te falta una, que la escuché de un éxcelente médico clínico en sus últimos años de vida. Me dijo que “la muerte es una liberación”.
    Era un médico que estuvo muy activo hasta sus 91 años. Estudioso, gran trabajador, gran lector, gran escritor, que nunca tuvo tiempo para el ocio. No sabía de otra cosa que vivir con y para la medicina.
    Solo cuando estaba cansado de esa manera de vivir y no conocía otra, se dió cuenta que la muerte era su liberación.
    Para mi fue una gran lección, quizás sesgada por el cariño que le tuve. Sucede que hay 3 vidas, la que podemos, queremos o debemos vivir.
    Aquellos que hacen lo que deben, aunque quieren y pueden otras cosas, no son capaces de traicionar sus ideales, y son esclavos de sus principios. Solo se liberan de ellos cuando mueren y, entonces, la esperan con felicidad, y no con resignación. Y ello lo vemos los médicos, que somos los elefantes acompañantes.
    Un fuerte abrazo.

  3. ESTIMADO JORGE: ME ENCANTO ESTE ESCRITO, VAMOS POR EL II, COMENTANDO COMO LOS MÉDICOS ASISTIMOS A UN SINNÚMERO DE SITUACIONES RARAS DE PTES. QUE ANUNCIAN SU MUERTE SIN QUE PARA NOSOTROS (LA CIENCIA) EXISTA NINGÚN INDICIO DE SU PRESENCIA, YA LO DIALOGAMOS EN ALGÚN MOMENTO, UN ABRAZO Y COMO SIEMPRE FELICITACIONES DR SERGIO VISSANI SAN LUIS.

  4. MAGISTRALES las reflexiones de Jorge Thierer sobre la muerte.
    A veces la obsesión por evitarla es tan grande que se la encuentra prematuramente.
    En la historia de la humanidad siempre se buscó el elixir de la juventud o lo que es lo mismo postergar el inevitable fin. Cuando se viaja por China uno de los imperdibles es la ciudad de Xían con su ejercito de terracota donde se encuentra el mausoleo del primer emperador Qin Shihuang (259-210 a.C.) unificador de la escritura y constructor de la Gran Muralla
    Durante toda su vida el emperador buscó la formula de la longevidad, probó todo tipo de pócimas y murió mientras se encontraba haciendo un viaje por la China oriental, en busca del secreto de la vida eterna en las legendarias islas de los inmortales. Murió a los 49 años probablemente intoxicado por mercurio, sustancia que ingería junto a otras “medicinas” intentando desafiar a la muerte.
    Como ejemplo de su contradicción, por las dudas, con más de 700.000 trabajadores esclavos, se hizo construir su último recinto donde se enterraron también doncellas vírgenes para compañía del difunto, además de todo un ejército de terracota con soldados de las tres armas listas para el combate.
    El primer Emperador falló al igual que todos los que hasta ahora han intentado alcanzar la inmortalidad en esta vida; sin embargo, no sabemos de su plan B ya que todavía nadie se atrevió a tocar el túmulo debajo del cual se encuentra el gran palacio y su misteriosa tumba
    Cual será la formula de la juventud eterna: la dieta, el ejercicio, el resveratrol , la telomerasa?; no creo que exista una receta mágica única , pero en lo personal me parece conveniente no perder tiempo en tratar de evitar la muerte, pensar menos en la salvación, disfrutar lo que se hace, vivir en equilibrio el presente con mucho amor, ser pasionalmente creatívo y tener proyectos; por fortuna no vamos a vivir eternamente pero tal vez algunos añitos más y posiblemente mejor.

  5. Excelente Dr Thierer, le envio un link que vakle la pena leer, creo que tiene mucho que ver con lo que tambien escribio el Dr Trainini hace poco.
    Rainer Maria Wilke, http://elsonajerodelchaman.blogspot.com/2010/07/musica-y-poesia-para-vencer-la-muerte.html

    el tema era como vencer a la muerte, y justamente es la Poesia, la Musica, el Arte , la Alegria lo que nos aleja de la Muerte, junto a nuestros Amores.

    Mi homenaje a Luis Alberto Spinetta, uno de esos tipos que nos hicieron a muchos de nosotros mejores personas y su Obra es parte de aquello que nos aleja de la muerte.

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