Publicaciones destacadas desde la perspectiva del cardiólogo

Imagen

 

Por Dr. Jorge Thierer

Edoxabán, otro miembro de la familia de los nuevos anticoagulantes. 

 

Giugliano RP, Ruff CT, Braunwald E, Murphy SA, Wiviott SD, Halperin JL, et al. 

Estudio ENGAGE AF TIMI 48  Edoxaban versus warfarin in patients with atrial fibrillation.

N Engl J Med 2013;369:2093-104. http://doi.org/qqn

 

En los últimos años asistimos a la aparición de nuevos anticoagulantes orales (NAO) estudiados en diferentes contextos: dabigatrán (un inhibidor de la trombina), rivaroxabán y apixabán (inhibidores del factor Xa). Específicamente en el campo de la fibrilación auricular (FA), tomando como punto final de eficacia el accidente cerebrovascular (ACV) isquémico o hemorrágico o la embolia sistémica y en comparación con la warfarina, las tres drogas fueron no inferiores, y el dabigatrán en dosis de 150 mg y el apixabán resultaron superiores. El edoxabán es otro inhibidor del factor Xa. El estudio ENGAGE AF TIMI 48 exploró su seguridad y eficacia respecto de la warfarina en pacientes con FA y puntaje CHADS2 ≥ 2, a los que adjudicó en forma aleatorizada a tres grupos: warfarina, edoxabán en dosis alta (EDA, 60 mg día) y edoxabán en dosis baja (EDB 30 mg día). El estudio fue doble ciego y doble dummy: los pacientes recibieron warfarina activa y placebo de edoxabán, o viceversa. Se incluyeron 21.105 pacientes de 46 países, con CHADS2 medio de 2,8 ± 1. El punto final primario de eficacia fue ACV o embolia sistémica. Se evaluó la no inferioridad y, en caso de demostrarse, la superioridad respecto de la warfarina. Se determinó la no inferioridad si el IC 97,5% a una cola del HR de edoxabán respecto de warfarina no excedía de 1,38. En seguimiento medio de 2,8 años la incidencia del punto final primario fue del 1,5% anual con warfarina, del 1,18% anual con EDA (HR respecto de warfarina 0,69, IC 97,5% 0,63-0,99; p < 0,001 para no inferioridad) y del 1,61% anual con EDB (HR respecto de warfarina 1,07, IC 97,5% 0,87-1,31; p = 0,005 para no inferioridad). En el análisis de superioridad, hubo tendencia (p = 0,08), a que el EDA fuera superior a la warfarina. Respecto de la warfarina, con EDA hubo una incidencia menor de ACV hemorrágico e igual incidencia de ACV isquémico; y con el EDB, una incidencia menor de ACV hemorrágico y una incidencia mayor de ACV isquémico. La incidencia anual de sangrado mayor fue del 3,43% con warfarina, del 2,75% con EDA y del 1,61% con EDB (p < 0,001 para ambos respecto de warfarina). Hubo menos sangrado en los pacientes en los que, por protocolo, se redujo la dosis a la mitad por deterioro de la función renal, peso < 60 kg o uso de inhibidores de la glicoproteína P (verapamilo, quinidina), sin que hubiera evidencia de reducción en la eficacia. El estudio ENGAGE tiene como mérito ser, de todos los estudios con NAO en el contexto de la FA, el que incluyó la mayor cantidad de pacientes y el de mayor tiempo de seguimiento. El riesgo embólico de sus pacientes es mayor que el de los estudios RE-LY con dabigatrán y ARISTOTLE con apixabán (CHADS2 medio de 2,1), y menor que los del ROCKET con rivaroxabán (CHADS2 medio de 3,5). El edoxabán se suma a la lista. La evidencia de que un ajuste de dosis de acuerdo con las condiciones basales mejora el perfil terapéutico es un aporte a la aplicabilidad en la práctica cotidiana. No impresiona, sin embargo, ser el preferible de los NAO (como ya vimos, otros demostraron ser superiores a la warfarina), pero estudios comparativos (si no aleatorizados, al menos observacionales) contribuirán a ponerlo en su lugar. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s